05/23/2013 - 07:50

Elegir el camino correcto

En mi primer ensayo de la Mesa Redonda, argumenté que cualquier esfuerzo de verificación por parte de la sociedad, que sea considerado muy próximo al gobierno, tendrá muy pocas oportunidades de éxito en los países en vías de desarrollo. Desde mi punto de vista, esto también se aplica a la diplomacia. Una iniciativa diplomática para promover la verificación por parte de la sociedad tendrá mejores probabilidades de éxito si no se ve involucrada la diplomacia oficial.

A menudo la diplomacia se caracteriza por recorrer tres vías. La Vía 1 comprende interacciones entre representantes de alto nivel de gobiernos nacionales; se caracteriza por negociaciones formales y por posturas nacionales bastante rígidas. La Vía 2 incluye a los analistas políticos y académicos (algunas veces también a los funcionarios gubernamentales actuando a título personal), quienes participan en un diálogo no oficial, discusiones conceptuales y actividades de solución de problemas. La Vía 3 consiste en las interacciones frontales, entre personas y grupos de la sociedad civil que trabajan a nivel de organizaciones barriales.

La diplomacia de la Vía 3 y su informalidad tienen claras similitudes con la verificación por parte de la sociedad, y su informalidad podría ayudar a superar los obstáculos políticos de este tipo de verificación que han analizado mis colegas Rajeswari Pillai Rajagopalan e Ibrahim Said Ibrahim.

Esta posibilidad descansa sobre dos iniciativas. Primero, aunque las posturas iniciales estatales sobre el control de armas pueden ser rígidas (lo que también explica las limitaciones políticas a las que se enfrentaría probablemente la verificación por parte de la sociedad en muchos lugares ), muchas naciones tienen incentivos para cumplir con las normas internacionales y para ganar la confianza como socios económicos, especialmente si desean desarrollar sectores para la energía nuclear, o de lo contrario, participar en el comercio nuclear.

Segundo, las personas que trabajan en las industrias vinculadas a la cadena de abastecimiento nuclear tienen incentivos para evitar actividades relacionadas con la proliferación. En mi primer ensayo, argumenté que los profesionales de la industria de ingeniería de precisión podrían pensar que sus intereses personales fomentarían la participación en la verificación por parte de la sociedad, pero esta idea podría extenderse a los profesionales que se encuentran en cualquier parte de la cadena de abastecimiento nuclear. Las empresas y las personas también deberían acoger las técnicas de verificación por parte de la sociedad para proteger su reputación profesional y evitar sanciones penales o civiles vinculadas a una mala conducta.

Una vez que la verificación por la sociedad obtenga el apoyo de la comunidad empresarial, también podría recibir el apoyo de altos niveles del gobierno. Los funcionarios públicos verían, dentro del marco de comercio y desarrollo económico, las ventajas de permitir que la verificación de la sociedad se desarrolle libremente. Las tendencias nacionalistas a menudo son expuestas cuando salen a la luz temas de seguridad nacional que podrían ser contrarrestados por las consideraciones económicas. Básicamente, la verificación por la sociedad sería facilitada por la globalización.

¿Pero cómo sería en realidad la Vía 3 de la diplomacia en un contexto de verificación por la sociedad? Veamos un ejemplo: Los profesionales de industrias relevantes para el comercio nuclear podrían desarrollar iniciativas para propagar ideas y prácticas entre sus colegas de otros países sobre la verificación por parte de la sociedad. Las organizaciones no gubernamentales que se centran en el control de armas darían apoyo. Los gobiernos no desempeñarían un rol directo porque esto sólo atraería la resistencia oficial que enfrenta la mayor parte de la diplomacia de la Vía 1. Este método implicaría un alejamiento por parte del gobierno occidental, pero tendría muchas más probabilidades de éxito que cualquier otro método directo.