07/11/2013 - 07:27

Por qué la política es primordial

Jamal Khaer Ibrahim ha argumentado extensamente en esta Mesa Redonda que la verificación por parte de la sociedad tendría más probabilidad de florecer en el mundo en vías de desarrollo si el principal foco de atención de las iniciativas de verificación fuera las empresas en vez de la política. Podría tener razón, siempre que el control de armas fuera el único enfoque de este análisis. 

Pero como argumenté en la primera ronda, las técnicas de verificación por parte de la sociedad podrían ser útiles en ámbitos que van desde los derechos humanos, la asistencia humanitaria hasta la consolidación de paz, la prevención de conflictos y protección medioambiental. Desde un principio, en ámbitos como éste, las empresas con fines lucrativos suelen jugar un papel limitado. Por ejemplo, cuando las personas necesitan asistencia humanitaria a menudo es porque las fuerzas económicas no han sido suficientes para proveerles de las necesidades básicas para vivir. ¿Sería razonable en dichas situaciones esperar que las empresas dedicaran recursos para las técnicas de verificación por parte de la sociedad que pudiesen asegurar la distribución equitativa de ayuda? Y cuando se trata de un tema tan político como el de derechos humanos, es difícil imaginar una iniciativa exitosa para la verificación por parte de la sociedad que haya intentado enfatizar las empresas y excluir a la política.

Aún cuando se trata de la verificación por parte de la sociedad de los acuerdos de control de armas, los métodos orientados a las empresas no deben ser sobrevalorados, ni los métodos políticos deben ser menospreciados. Cuando se revelaron en 2002 las instalaciones nucleares no declaradas, Arak y Natanz, de Irán, fue gracias al grupo de oposición con sede en París, llamado Consejo Nacional de Resistencia de Irán. Es posible imaginar que un empresario trabajando para una de las cadenas de suministro relacionadas a la energía nuclear podría haber proporcionado información sobre Arak y Natanz, pero no fue lo que sucedió.

El ejemplo iraní sugiere entonces que el Organismo Internacional de Energía Atómica debe incorporar la información derivada de la verificación por parte de la sociedad a sus deliberaciones cuando evalúe si los Estados están cumpliendo con su compromiso de salvaguardas. Para facilitar esto, sugiero que el organismo establezca métodos por medio de los cuales los profesionales de la industria y los ciudadanos puedan comunicar, de manera segura y anónima, la información relacionada con el cumplimiento. Las Naciones Unidas podrían adoptar un sistema similar que recopile información sobre temas que incluyen desde el control de armas,  derechos humanos y la protección medioambiental. Esto no sólo ayudaría con la verificación de tratados y el cumplimiento de las normas sino también alentaría a los Estados a mostrar mayor transparencia al negociar con organizaciones multilaterales.

Esta Mesa Redonda ha explorado una serie de preguntas claves acerca del papel de la verificación por parte de la sociedad en el mundo en vías de desarrollo, pero aún existen muchos caminos para la investigación. Por ejemplo: ¿Qué pasaría si todos los acuerdos internacionales relevantes incluyeran un lenguaje que explicara cómo la verificación por parte de la sociedad contribuiría a la implementación de acuerdos (como, ya lo hace hasta cierto punto el Tratado de la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares)? ¿Qué sucedería si las organizaciones como la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional estuvieran a favor de que las autoridades nacionales otorgaran protección a los ciudadanos que reportaran violaciones del cumplimiento de tratado? ¿Qué pasaría si las Naciones Unidas supervisaran las negociaciones de un tratado sobre la verificación y la protección de los ciudadanos que se involucren? Sólo lo siguiente es seguro: La verificación por parte de la sociedad podrá prosperar verdaderamente sólo si la gente común y corriente en el mundo en vías de desarrollo —aquellos que podrían cooperar más con la verificación de tratados de control de armas— sintiera que sus países son tratados justamente bajo el régimen de no proliferación.