07/19/2013 - 07:15

Las mujeres y la energía: una oferta en paquete

Como se ha establecido en esta Mesa Redonda, las mujeres asumen la mayor parte de las cargas asociadas con el pobre acceso a la energía en el mundo en vías de desarrollo. Son las mujeres quienes pasan horas recogiendo leña en el bosque, o caminan varios kilómetros para comprar una lata de 5 litros de keroseno que cubre las necesidades de alumbrado y cocina de una familia por unos pocos días. Del mismo modo, cuando las personas tienen acceso a servicios de energía modernos, las mujeres son las primeras en beneficiarse — algo tan sencillo como una arrocera puede hacer mucho para aliviar la carga de la mujer. Y cuando la electricidad reduce la carga de una mujer, todos los miembros de la familia también se benefician.

Pero antes de que la tecnología energética sea instalada y las familias pobres puedan empezar a ver mejoras en sus niveles de vida, deben estar preparados para lo que está por venir. Las organizaciones que ayudan a establecer sistemas de energía en la comunidad deben contar con programas que capaciten a personas para administrar y mantener las nuevas instalaciones de energía basada en una cooperativa. Es imperativo que las mujeres desempeñen un papel importante en este proceso, y efectivamente suelen hacerlo, aunque algunas veces deben ser presionadas un poco.

Generalmente, el proceso comienza con una reunión de la aldea, durante la cual la información es difundida a los residentes (hombres y mujeres). En algunas zonas muy conservadoras de Indonesia, como Aceh en el norte de Sumatra, no es costumbre que las mujeres asuman un papel en temas de planificación de la aldea, sin embargo, es primordial que las mujeres sean invitadas a las reuniones. En tales zonas, las mujeres generalmente permanecen afuera en la primera reunión, escuchando el procedimiento pero sin participar. Esto probablemente procede de la misma manera en la segunda reunión. Pero para la tercera, las mujeres están sentadas junto con los hombres y hacen oír sus voces. Una vez que se ha dado ese paso, las mujeres desempeñan generalmente un papel fundamental en todo el proceso de planeación (aunque las costumbres y la cultura locales son un obstáculo demasiado grande en algunos lugares).

Es muy importante que haya un líder a favor de las mujeres en el comité de la cooperativa. Las mujeres en los comités de administración generalmente reflexionan cuidadosamente sobre las maneras en que aldeas enteras se verían beneficiadas por la electricidad y  están a favor de tomar medidas como el establecimiento de centros industriales de la comunidad donde los residentes pueden añadir valor a los productos agrícolas locales. Las mujeres se aseguran que las reglas y reglamentos beneficien tanto a hombres como a mujeres y hacen todo lo posible para que la electricidad sea accesible para todos los habitantes. Algunas veces es muy difícil para las mujeres tener un puesto en los comités, pero cuando lo logran, uno puede estar seguro que harán valiosas contribuciones a la administración y mantenimiento a las nuevas instalaciones de energía de la comunidad.

Para asegurar que todos los miembros de una comunidad pobre reciban los beneficios de la electricidad, la participación de las mujeres es indispensable. En éste sentido, la tecnología de la energía y la participación de las mujeres son una oferta en paquete: sin una de ellas, sería muy difícil mejorar la vida de los pobres en las zonas rurales.