08/23/2013 - 12:48

La crítica no es suficiente

Tras la revolución del 2011, el público egipcio está extremadamente interesado en la política, nada puede competir cuando se trata de llamar la atención de las personas. Los periódicos y las revistas están repletas de noticias y análisis políticos, dejando poco espacio para la cobertura de temas científicos y nucleares. Esta situación se agrava en los nuevos periódicos independientes porque las empresas independientes que imprimen periódicos no están disponibles: los periódicos independientes deben imprimir sus ediciones por medio de periódicos estatales como el Al-Ahram, Al-Gomhuria y Al-Akhbarelyom, quienes controlan cuándo se imprime un periódico independiente, cómo se distribuye, cuántas páginas comprende y hasta cuántas páginas aparecen en color. Los jefes de redacción independientes, ante limitaciones de esta índole, deben decidir cuales temas deben cubrir, y por lo general, favorecen a la política antes de la ciencia. En la actualidad, el interés en temas nucleares es significativamente bajo dado que el programa nuclear intermitente de Egipto se ha demorado una vez más.

La falta de espacio en los periódicos es uno de varios problemas graves a los que se enfrentan los reporteros egipcios para la ciencia. Otro problema es que el gobierno no es lo suficientemente transparente y los funcionarios a menudo no están dispuestos a proporcionar información. Sin embargo, los periódicos independientes también tienen la culpa: su práctica habitual editorial es de criticar al gobierno sin proponer soluciones a los problemas que identifican. Un buen ejemplo es la escasez de gasolina, diesel y butano en el país. Los periódicos independientes se han limitado en gran parte a la cobertura de esta noticia basándose en informes de gasolineras saturadas y no han entrevistado a científicos ni a otros expertos para informarse sobre cómo podría remediarse la situación.

Los periodistas desempeñan un gran papel en las decisiones nacionales tales como el desarrollo de la energía nuclear. Aumentar la sensibilización del público sobre temas relacionados, desde la seguridad nuclear hasta la demanda eléctrica en el futuro, es indispensable para el oficio periodístico. Y en este tema, los periodistas egipcios también podrían esforzarse más. Varios periódicos cuestionaron en julio del 2012 un informe por el Ministerio de Electricidad y Energía, publicando que el país debería buscar desarrollar la energía nuclear para así satisfacer la demanda futura de unos 300 megavatios adicionales anualmente, pero aún no han sugerido cómo Egipto podría satisfacer la demanda eléctrica por un medio que no sea la energía nuclear. Y vista la propuesta de una instalación de energía nuclear en El-Dabaa, el público merece un reportaje detallado sobre si El-Dabaa es el lugar adecuado para tal instalación, en vez de sólo cubrir las protestas en contra de las plantas nucleares. (También deben prestar atención a El-Nagila, un pueblo que ha sido mencionado como un posible sitio para reactores en el futuro).

Al mismo tiempo, las personas que viven cerca de El-Dabaa merecen más de su gobierno. Al final, son los residentes quienes sufrirán si la instalación nuclear sufre un accidente. Por lo tanto, el gobierno debe emprender un proceso transparente sobre la ubicación de instalaciones de energía nuclear con la ayuda de científicos, grupos medioambientales, residentes locales y periodistas. De esta manera, tanto el gobierno como los medios podrán cumplir con su obligación hacia el público.