01/30/2014 - 06:01

¿Dónde comenzar?: Oportunidades que beneficien a todos

Oriente Medio necesita desesperadamente establecer un diálogo de seguridad regional. Sin embargo, este solo será posible si las partes trabajan para identificar los problemas comunes de seguridad y las soluciones razonables a los mismos, que deben beneficiar a todos. Hay que admitir que un proceso de este tipo puede requerir que los países de la región abandonen posiciones políticas arraigadas. Esto, no obstante, no es imposible, como lo demostró el grupo de trabajo sobre Control Armamentista y Seguridad Regional, el foro de seguridad para Oriente Medio que obtuvo algunos resultados prometedores a principio de los años noventa.

Lamentablemente, mi colega Mostafa Elwi Saif no ha escrito hasta ahora nada en esta Mesa Redonda que fomente el establecimiento de un diálogo regional o la búsqueda de soluciones que beneficien a todos. Aparentemente solo ve obstáculos y una dinámica negativa. Su ensayo de la Segunda Ronda se dedicó casi completamente a la supuesta intransigencia nuclear de Israel y al rechazo rotundo de los problemas de seguridad de este país.

Saif hizo también varias afirmaciones que, a pesar de que preferiría no entrar en viejos debates, no puedo evitar responder. En su intento de representar a Israel como el agresor en lugar de la nación amenazada en Oriente Medio, Saif omitió mencionar que en 1948 los países árabes rechazaron un plan de partición de las Naciones Unidas y se enfocaron luego en destruir a Israel; que los estados árabes adoptaron un enfoque de rechazo tras la guerra de 1967, jurando que no habría paz ni negociaciones con Israel, y que tampoco lo reconocerían; que el programa nuclear de Irán, junto con la retórica que niega a Israel un lugar en Oriente Medio, es algo que preocupa mucho a Israel; que el propósito explícito de los grupos militantes Hamas y Hezbollah es la destrucción de Israel, y que los misiles y cohetes de estos grupos tienen como blanco deliberado a la población civil israelí. Además, entre los ejemplos que menciona de la "agresión israelí", Saif incluye a la guerra de junio de 1967 y al conflicto entre Israel y Gaza de 2012, afirmaciones que considero extrañas.

En términos más generales, Saif afirma que la capacidad de disuasión nuclear de Israel no ha sido eficaz debido a que "los países árabes e incluso los movimientos políticos no estatales durante décadas han seguido usando el poder militar para defender sus intereses estratégicos". No obstante, la capacidad de disuasión nuclear de Israel tiene como única finalidad defenderse de las amenazas contra su existencia. La participación de Israel en tantos conflictos convencionales prueba en verdad su notable control y sólido historial de responsabilidad en el terreno nuclear. Este control también ayuda a explicar la postura arraigada de otros estados si aceptan a regañadientes el statu quo nuclear.

Entretanto, Radwan Ziadeh incluye en el debate un amplio espectro de temas regionales, lo que permite explorar oportunidades que beneficien a todos. El horror de la guerra civil siria, el uso que hace el régimen sirio de las armas químicas, las amenazas relacionadas con actores no estatales, y el programa nuclear de Irán; abordar estas cuestiones prepara el terreno para un debate más productivo sobre la base del reconocimiento de que existen múltiples problemas de seguridad en la región y que no todo se reduce a Israel. Es más, Ziadeh da un paso importante para entender las inquietudes de Israel en el terreno nuclear, al observar que la aceptación internacional de elementos del programa nuclear iraní reducirá las posibilidades de que Israel adhiera al Tratado de No Proliferación Nuclear.

No obstante, discrepo con Ziadeh en un punto fundamental. Él considera que el establecimiento de una zona libre de armas químicas en Oriente Medio es aparentemente una opción viable y asequible pero que, como Israel y Egipto no tienen incentivos para participar, en realidad no lo es tanto después de todo. No comparto su pesimismo, al menos en el caso de Israel. Siempre y cuando las negociaciones para la prohibición de armas químicas se lleven a cabo en el contexto de un proceso de seguridad regional, resultaría bastante inconcebible que Israel no participara.

Es sumamente necesario avanzar en los temas de seguridad regional. Si se hiciera un progreso inicial en las cuestiones de seguridad en las que puedan identificarse intereses comunes, podrían generarse las condiciones para abordar cuestiones de seguridad adicionales, que son más difíciles de afrontar debido a las posturas de los actores regionales que no aportan nada. Sin embargo, el primer paso deben darlo las partes implicadas, dentro de un contexto regional, para comenzar a celebrar reuniones y mantener conversaciones. Nada sucederá hasta que eso suceda.