04/25/2014 - 06:04

El reprocesamiento: sólo cuando sea adecuado

Los presidentes de China y Francia recientemente renovaron la atención al tema de la gestión de desechos nucleares cuando emitieron un comunicado conjunto discutiendo sus planes nacionales para construir una planta comercial de reprocesamiento. Pero hasta ahora la gestión de desechos no ha sido tema de debate en esta mesa redonda, la cual se ha centrado principalmente en la actitud del público hacia la energía nuclear. La gestión de desechos no debe ser ignorada, no obstante, es un tema vital de la capacidad de cualquier nación para la operación del sector nuclear y, efectivamente, un estudio realizado por MIT en 2003 identificó la gestión de desechos como uno de los cuatro retos importantes (junto con el costo, la seguridad y la proliferación) que deberán superar si ocurriera una gran expansión de energía nuclear.

Cuando una nación considera por primera vez la adopción de energía nuclear, su plan de desarrollo nuclear probablemente será moderado. La gestión del combustible gastado y de otros desechos nucleares tal vez no sea una preocupación urgente en ese momento. Pero en realidad, cualquier nación que llegue a establecer un plan de energía nuclear, en particular las naciones en vías de desarrollo con recursos limitados, deberá reflexionar ampliamente sobre las políticas que gobernarán la gestión de desechos a largo plazo.

Hasta la fecha, ningún país en el mundo ha implementado una solución permanente para la gestión de desechos nucleares en ninguna de sus dos formas principales: el combustible gastado que sale directamente del núcleo del reactor y los desechos de alto contenido radioactivo que resultan del reprocesamiento del combustible gastado. Establecer un depósito permanente tanto para el combustible gastado como para los desechos de alto contenido radioactivo requiere recursos geológicos vastos y a menudo se enfrenta a la resistencia del público. Reprocesar el combustible gastado permite acumular el combustible que será reutilizado, lo que reduce el volumen total de desechos, pero también tiene sus propios desafíos.

Establecer una política a largo plazo para el reprocesamiento de combustible gastado es bastante natural para una gran nación en vías de desarrollo como China: un país con una gran demanda energética proyectada, un gran compromiso con la energía nuclear y una infraestructura sólida en ciencia y tecnología. Sin embargo, el reprocesamiento es un proceso complejo y también poco económico en comparación con el almacenamiento provisorio del combustible gastado. Se requiere de un considerable financiamiento, una infraestructura científica y tecnológica bastante robusta, una política nacional de energía consistente y la cooperación con otros países en tecnología nuclear avanzada. Por lo tanto, los países más pequeños en vías de desarrollo tal vez tendrán que prescindir del reprocesamiento. Con respecto a este tema, las naciones que no tienen la intención de establecer programas de energía nuclear a gran escala y que carecen de recursos geológicos para establecer un depósito permanente podrían preferir depender de un almacenamiento provisorio, en vez de uno permanentemente para el combustible gastado.

Quizá algún día se identifique la solución perfecta a la problemática de los desechos nucleares. Las naciones que pudieran hacerlo deberían llevar a cabo la investigación y el desarrollo para llegar más pronto a esa solución. Por ahora,  muchos países emergentes tendrán que sentirse satisfechos con los depósitos secos de combustible gastado, in situ o externos, como una solución provisoria al problema de los desechos nucleares.