La población no es el problema esencial en relación con las emisiones

By Wang Haibin: ES, April 7, 2016

No objeto el "sexo verde", que defienden mis colegas de mesa redonda Alisha Graves y Alex Ezeh, si el "sexo verde" significa simplemente que las sociedades ayuden a las parejas a obtener los medios y la información necesarios para prepararse para, o evitar, tener hijos. Sin embargo, sigo creyendo que es un error exagerar el papel de la población en las emisiones de dióxido de carbono.

De hecho, el tamaño de la población solo se relaciona vagamente con las emisiones de dióxido de carbono, y existen muchas fuerzas que superan a la población en importancia para abordar el cambio climático. Después de todo, si bien es cierto que el "sexo verde" puede retrasar el crecimiento demográfico, no ofrece ninguna garantía de que el comportamiento de los individuos también sea "verde" fuera de su dormitorio. El comportamiento verde, en términos amplios, es el factor más importante para la mitigación y adaptación frente al cambio climático.

Quizás puedo exponer mis argumentos con más claridad si comparo la contaminación por carbono con las enfermedades endémicas que, desde un determinado punto de vista, son en sí mismas una forma de contaminación. Tanto la contaminación por carbono como las enfermedades endémicas diezman el entorno del ser humano. Ambas suponen una amenaza para la salud y la vida. Sin embargo, la amenaza de las enfermedades endémicas no aumenta necesariamente a medida que crece la población. La prueba de esto es que la población ha alcanzado en la actualidad proporciones alarmantes pero, como la higiene y la medicina han avanzado tanto, se han eliminado o contenido enfermedades terribles, como la viruela y la malaria. A pesar de que nunca ha habido tantos seres humanos como ahora, en la actualidad las enfermedades contagiosas representan una amenaza mucho menor que, por ejemplo, cuando la peste bubónica mató a un tercio de la población de Europa.

Las mejoras en la higiene y la medicina se relacionan estrechamente con la buena gobernanza, cuya importancia ya resalté en esta mesa redonda. La mala gobernanza puede hacer que las enfermedades endémicas se disparen y que la contaminación por carbono aumente sin parar. Puede causar problemas mucho mayores que la "sobrepoblación". Por otro lado, con una buena gobernanza pueden aliviarse las cargas de la sociedad, a pesar de las cargas demográficas temporales.

Está claro que, como la tierra no es ni será "plana", la buena gobernanza es más difícil de lograr en algunas regiones que en otras. En algunos países pobres de África o Asia Occidental, la perspectiva de una buena gobernanza es menos prometedora que en las economías mundiales emergentes, por ejemplo. La contaminación por carbono no es un problema grave en África y Asia Occidental, pero las enfermedades endémicas, el agua potable limpia y el agotamiento de las tierras cultivables, con frecuencia lo son. Para las personas que habitan estos lugares, estas formas de "contaminación" son mucho más peligrosas y mortales que la contaminación por carbono.

Está bien presentar ideas, como el "sexo verde", que pueden ayudar a abordar el problema de la contaminación por carbono. Sin embargo, sigo sosteniendo que la solución para el cambio climático está en las estructuras económicas y sociales determinadas en gran medida por los Gobiernos, en especial los de las grandes potencias. Son los Gobiernos quienes más pueden hacer para establecer sistemas de energía de bajo carbono, como la energía nuclear. En 2014 la energía nuclear supuso solo el 4,4 por ciento del consumo de energía primaria del mundo. Si ese porcentaje aumentara a, por ejemplo, 40 por ciento, que corresponde más o menos a la proporción de la energía nuclear en el consumo de energía primaria de Francia en la actualidad, y se siguieran desarrollando fuentes de energía de bajo carbono, como la energía eólica, solar e hidroeléctrica, las emisiones globales de carbono podrían reducirse, aun cuando la población aumentara notablemente.

La población no es de por sí la cuestión esencial del problema del carbono o de cualquier otro problema del planeta. La cuestión esencial de los problemas globales, como el cambio climático, es el comportamiento real de los seres humanos. Así pues, los esfuerzos para la mitigación del cambio climático deberían centrarse principalmente en el comportamiento fuera del dormitorio.

 



Topics: Climate Change

 

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