Una empresa nada sentimental

By Héctor Guerra: ES, August 1, 2014

Las armas nucleares son como un genio que no puede ser devuelto a la botella; este es un sentimiento familiar, que se ha repetido por varias décadas. Sin embargo, la iniciativa humanitaria es otro genio que también está fuera de la botella. Mi colega de la mesa redonda Bharat Karnad se refirió en la primera ronda a un tratado de prohibición de las armas nucleares, el cual podría resultar de una iniciativa humanitaria, como "un ejercicio vacío llevado a cabo por estados más pequeños" y "un pinchazo en la conciencia, no mucho más". Por lo tanto, se podría suponer que la iniciativa humanitaria es apenas una empresa sentimental, una petición sin esperanzas de la plebe a los zares del establecimiento de las armas nucleares. Sin embargo, la iniciativa humanitaria es, en realidad, una construcción altamente realista.

Para empezar, es una movimiento amplio que se basa en la experiencia acumulativa de varios: de diplomáticos jóvenes y experimentados, científicos y académicos, activistas y profesionales de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales, sobrevivientes de la violencia armada, ambientalistas, parlamentarios, juristas y artistas, entre otros. Estos individuos vienen de países dotados de armas nucleares en sus territorios, de naciones que no tienen armas nucleares pero cuya "seguridad" depende de las armas de destrucción masiva de otros gobiernos, y de las regiones del mundo en donde las naciones viven sin armas nucleares en su totalidad.

Pero más que esto, la iniciativa humanitaria se basa en la comprensión madura de la historia del desarme. No es un capricho ciego a las medidas que se han llevado a cabo desde 1946, tanto para prevenir la proliferación como para promover el desarme. No es ciega a los debates previos sobre la legalidad del uso o amenaza de uso de armas nucleares, y sobre si su uso equivaldría a un crimen de guerra. En efecto, la iniciativa se basa en la plena conciencia de que, ya que el mundo aún enfrenta la amenaza de las armas nucleares después de casi 70 años de esfuerzos para el desarme, se requieren medidas adicionales.

Nuevas estrategias. Karnad señala que el sistema internacional está "basado en las políticas del poder" y que, al interior de este,"el peso económico y el poderío militar podrían hacer lo correcto". Él indica que hay seis naciones nucleares que representan aproximadamente el 45 por ciento de la actividad económica global. Pero el "realismo" que Karnad adopta acepta demasiado fácilmente los riesgos que acompañan las políticas del poder: guerras, injusticias que incluyen las violaciones de derechos humanos, y crímenes de lesa humanidad. "El realismo" acepta demasiado pronto la concentración del poder económico actual, en donde el uno por ciento de la población mundial tiene casi la mitad de la riqueza global.

Vale la pena destacar que el poder no depende solo del poderío militar y económico. Con el transcurso del tiempo, los seres humanos han demostrado la capacidad de desarrollar nuevas estrategias para la sobrevivencia colectiva; estrategias que abarcan la cooperación, templanza, empatía, compasión y solidaridad. A nivel global, estas estrategias se han convertido en normas internacionales, instituciones y estructuras legales que, la mayor parte del tiempo, permiten que haya relaciones pacificas entre las naciones y que los seres humanos resuelvan sus diferencias sin acudir a la guerra. Sobre esta premisa se gestará la iniciativa humanitaria. Esto es lo que brinda a la iniciativa una verdadera oportunidad de éxito. Esto es el contraargumento a una visión mundial determinada que no va más allá de la punta de un misil.

Ciertos individuos dentro del establecimiento nuclear pueden determinar el destino de la población de un país entero. Unos pocos estados pueden imponer condiciones de vida o muerte para miles de millones de personas. ¿Qué significa esto para el desarrollo de la democracia en el mundo? ¿Qué quiere decir para el futuro de la civilización humana?  Por fortuna, es posible escapar de los límites del determinismo armamentista "realista" que busca restringir la mente de la gente. La iniciativa humanitaria es uno de los medios para forjar una realidad diferente.



Topics: Nuclear Weapons

 

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